OPINIÓN

Caminando otra vez sobre las aguas

26/04/2021

Era habitual en él que pisase suelo sólido. Recorría comarcas, transitaba por veredas y ramales, no eran infrecuentes sus subidas al monte, y una vez bajó a Jericó por carretera tortuosa.

Una vez probó lo distinto y dispuso pisar líquido en vez de sólido. Mateo catorce registra la crónica y lo retrata walk on the water, andando de noche sobre las aguas de un mar revoltoso en dirección a sus hombres.

Ahora la comunidad cristiana vuelve a estar en mar revoltosa, vuelven a ser líquidos los itinerarios en los que la cultura se desenvuelve, y vuelve a haber mucha noche en el ánimo creyente.

No es extraño que Pedro dudase de la posibilidad de andar en su circunstancia, como dudamos nosotros ahora que podamos andar en la nuestra. El hecho es que mientras Pedro no temió, Pedro anduvo.

Quizá solo sea una cuestión de mirada. La mirada a la pierna propia (a la fuerza propia) agarrota el avance, es la mirada a la mano extendida del Señor la que sostiene la marcha.

Lo contrario del miedo no es el arrojo, sino la fe.

Dios no ofrece la salvación porque somos bravos, sino porque somos hijos.

Quizá también te interese…

De quién se habla, con quién se habla

De quién se habla, con quién se habla

Ben Gurion le dijo un día a Martin Buber: “Profesor Buber, ¿cómo es que usted cree en Dios?”. Buber respondió: “Si se tratase de un Dios de quien podemos hablar, yo tampoco creería; como se trata de un Dios al que podemos hablar, creo”....

leer más