OPINIÓN

  1. Inicio
  2. Opinión
  3. Cómo distribuir las lágrimas

Cómo distribuir las lágrimas

10/03/2025

El problema no es llorar porque motivos para llorar, en el mundo, los hay en abundancia. El problema es parecido a la pregunta que se formulaba el poeta John Donne: por quiénes tocan las campanas. El tema no es que las campanas volteen sino por quiénes tienen que dar la vuelta; el tema no son las lágrimas sino por quien las tenemos que derramar.

Todo lo humano tiene un límite, tanto la orgía como el duelo. Nuestro psiquismo no puede con todas las posibilidades, atenderlos todas podría conducir a morir por saturación. Se trata, por tanto, de seleccionar. Porque si no, corremos el riesgo de llorar por necedades a cambio de no llorar por causas de gran peso. Otro riesgo sería llorar igual ante una escena de ficción que ante una noticia de actualidad, o sufrir igual por un caído por zancadilla que por un caído por distraído. Si todas las causas valen igual, el peligro es que ninguna llegue a valer.

Creo que es tarea de padres y maestros la de enseñar a distinguir una lágrima por una víctima de una por su verdugo. Urge hoy enseñar cómo distribuir las lágrimas, hay que decir de quién indignarse y por quién llorar.

Quizá también te interese…

Tomando medidas

Tomando medidas

La llamada Catedral del espacio ocupa un área de 6.600 m2 con un volumen de 160.000 m3, publicaciones distintas coinciden en afirmar que podría dar acoger 18.000 personas

leer más
La dama emparedada

La dama emparedada

La dama emparedada es Elisabet Safortesa y Gual-Desmur, que, viuda y desconsolada, solicitó al Cabildo la concesión de un reducido rincón incomunicado para pasar en oración el resto de sus días, y donde murió, trece años después, el 16 de noviembre de 1589.

leer más