OPINIÓN

No seamos tacaños

14/10/2021

Alguien me dijo: «El que se guarda un elogio se queda con algo».

Cuando un semejante nuestro se merece un elogio no se lo neguemos.

Un merecido elogio no es una adulación. La adulación es una mentira, aunque esté revestida de celofán. Un merecido elogio, en cambio, es un debido acto de generosidad que no debemos negar a nadie.

No nos quedemos egoístamente con algo que no es nuestro.

Si alguien se merece un elogio no se lo neguemos. Sería una tacañería imperdonable.

Cada vez que negamos un elogio merecido a alguien nos quedamos con algo que no es nuestro.

Y el que se queda con algo que no es suyo, obra injustamente y se vuelve raquítico y tacaño.

Seamos generosos con los elogios que otros se merecen y no caigamos nunca en el vicio de la adulación.

Elogio merecido, sí. Adulación, no.

Artícluo 4823 de la columna “Punto ètic” publicado en el diario Última Hora del jueves, día 14 de octubre de 2021, pág. 28.

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Clerici*

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Consulta la recopilación y descripción bibliográfica de clérigos de Mallorca de entre 1600 hasta el siglo XIX. Esta labor ha sido elaborada por don Pere Fiol Tornila, quien ha redactado cada una de las entradas (más de 5.000) basándose en el Libro de prebendados y beneficiados muertos de la ACM (VAR-15577), así como también en las ordenaciones hechas a partir del obispo Bernat Nadal Crespí (1795), hasta llegar a las que ya aparecen en el Boletín Oficial del Obispado de Mallorca, fundado por el obispo Miquel Salvà Munar (1861).

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